Admirablemente extraída en el \”Liber novas de laude a Milites Templos Militiae\” la antigua Orden de los Pobres Caballeros de Cristo se encuentran en los escritos de San Bernardo los fundamentos necesarios para la nueva espiritualidad monástica, de caballerosidad, combativa y contemplativa, que han caracterizado a la Orden en el transcurso de la gran parte de sus doscientos años de vida gloriosa en la Iglesia y al prójimo.

 

La Liturgia Tradicional: (Del Documento “Desarrollo y criterios de desarrollo – de La Milicia”)

La Milicia del Templo ha reconocido en la liturgia tradicional una buena herramienta para resistir la agresión continua que lleva mentalidad contra la Religión y la moral a través del ateísmo y el agnosticismo;

 

El Capitulo General

– Considerando ineficaces y perniciosos todos los intentos para mediar entre la Santa Tradición de la Iglesia de Cristo y de la mentalidad moderna, de acuerdo con las palabras del Señor: “No conformarse con el comportamiento del mundo actual, sino que sean continuamente transformados en progresiva renovación de su conciencia, de manera que casi se puede discernir lo que Dios quiere de ti es bueno, sobre todo agradable y perfecta (Romanos 12:2) “Esto es pura religión y sin mácula delante de Dios el Padre … mantenerse a una inmunes al contagio del mundo (Santiago 1:27) y “No améis al mundo ni lo que hay en el mundo (1 Jn 2:15).

 

– Constatando que el acercamiento a la sensibilidad moderna conduce a los fieles a compartir las tendencias-religioso y anti-religioso, al que le sigue el alejamiento a la práctica religiosa para alcanzar el intercambio y la difusión del error del pecado.

 

Reafirmamos

La fidelidad a la Tradición como transmisión fiel de la enseñanza divina de Jesucristo, sin la cual existe el riesgo de verse enfrentado a un mensaje simplemente humano, convencidos de que tal vez no puedan acercarse a la verdad sin discernir las diferencias y el conocimiento que nos ofrece la Tradición.

1) La Milicia del Temple ha optado para ello, desde 1993, el antiguo rito romano de la Orden como un ritual para todas las celebraciones litúrgicas y del Oficio Divino, una elección que ha supuesto un gran beneficio espiritual, el capítulo analiza este criterio y una ejecución perfecta de los fines estatutarios de la Milicia (Cfr. Constituciones, art. 3, § 1, que identifica a un propósito particular de la Orden en el “cuidado de la Liturgia, de acuerdo con la Tradición y el Magisterio del Papa).

La Milicia por lo tanto, confirma su compromiso con la defensa y el mantenimiento de la tradición litúrgica latina, riqueza de la Iglesia, de acuerdo con la enseñanza constante del Magisterio y de conformidad con la voluntad expresada reiteradamente por el Sumo Pontífice Juan Pablo II en su pontificado (cf. Carta Apostólica ” Dominicae cena “24 de febrero 1980, Motu proprio Ecclesia Dei Adflicta” del 2 de julio de 1988, discurso en la plenaria de la Congregación para el Culto Divino del 28 de septiembre 2001).

 

Por lo tanto, el Capítulo

Insta a todas las estructuras de la Orden para aplicar esta decisión a cualquier nivel y en cualquier lugar, recuerda que los Libros Litúrgicos son los reformados por B. Juan XXIII o en su defecto, los que inmediatamente le preceden, con el objetivo de superar las dificultades prácticas en la obediencia y en la caridad.

2) El Capítulo pide a los Caballeros el empeño de amor por la liturgia y la preparación para el servicio del altar.

3) En obediencia a los requisitos de la Regla “/” Los Hermanos deben emplearse con mayor frecuencia que sea posible en la confesión de sus pecados y en la medida de lo posible, todos los hermanos deben nutrirse de Cristo (Regla, capítulo XIV), el Capítulo:
– prescribe que cada hermano se confiese de manera ordinaria al menos una vez al mes
– en cuanto a la Sagrada Comunión se recomiendan por lo menos una vez por semana y, si es posible, cada vez que asistan al Santo Sacrificio de la Misa

 

Sobre el Oficio Divino (De la Regla)

Capítulo V – “… los caballeros rezan el Oficio según las costumbres de la Iglesia Romana, a ser posible todas las horas diurnas, pero si esto no es posible, por lo menos deben tener el propósito de rezar Laúdes y Vísperas… ”

Capítulo VII – “… se deberá velar por la actitud del Novicio en la oración y se le deberá guiar ante todo a la practica constante de recitar el Oficio Divino, en comunidad o solo

 

Sobre el Silencio (De la Regla)

Capítulo XIV – Conscientes de que el silencio lleva a la paz interior, la voz del Señor se oye en el alma, necesario para todos los retiros anuales del hermano en la soledad de la oración y la meditación por lo menos dos días seguidos, … “

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